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El dolor es una de las razones más comunes por las que las personas solicitan atención médica inmediata, ya sea en una sala de urgencias o de emergencias.
Lamentablemente, no hay una prueba para el dolor, por lo que una descripción precisa es la única forma que tienen los médicos y el personal de enfermería de entender cómo te sientes para hacer un diagnóstico. Esto se debe a que generalmente la causa del dolor es una enfermedad. Tu capacidad para expresarte es la mejor manera de ayudar a tu médico a descubrir cuál es el problema para abordar el dolor.
Si enfrentas una crisis de salud, los médicos y el personal de enfermería de AdventHealth se centrarán en tu salud integral, que incluye cuerpo, mente y espíritu. Entendemos que la ansiedad puede aumentar el dolor, por lo que tranquilizarte es más que brindar atención compasiva, es una buena medicina.
Hemos recopilado algunos consejos y temas de discusión importantes para ayudar a que tu tratamiento en la atención de urgencia o en la sala de emergencias sea lo más efectivo posible.
Hacer las Preguntas Correctas
Escuchar es una parte importante de la compasión. Y cuando se trata de dolor, puede ser frustrante sentir que no te escuchan. Durante una crisis, el dolor intenso puede dificultar que te concentres en los detalles de tu malestar. Los médicos harán todo lo posible para comprender, pero si puedes responder preguntas de una manera clara y directa, el equipo de atención podrá diagnosticar el problema más rápido.
Tal vez ayude que primero le describas tu dolor a otra persona para que esta pueda comunicarse con tu médico.
1. ¿Dónde sientes dolor?
Es importante que seas lo más preciso posible ya que el dolor puede originarse en cualquier parte del cuerpo, lo que indicará una razón diferente.
Dolor en la "parte superior derecha del abdomen" es una mejor descripción que "dolor de estómago". Y menciona ese detalle si el dolor no es en un solo lugar, tal vez se irradia a otra parte del cuerpo.
2. ¿Cuándo sientes dolor?
Quizás sientas dolor por la mañana o por la noche antes de acostarte. También puedes sentir dolor cuando haces ejercicio o permaneces sentado durante largos períodos. A menos que sea una lesión reciente lo que te cause dolor, presta atención si sientes dolor en otros momentos del día.
3. ¿Cuánto tiempo hace que sientes dolor?
Es importante reflexionar sobre cuándo comenzó el dolor. Sabemos que puede ser difícil, pero una buena idea es pensar en momentos claves próximos a la lesión. Esto puede ayudarte a identificar el origen de tu dolor.
4. ¿Qué tipo de dolor es?
Todos hemos sentido diferentes tipos de dolor, ya sea dolor de cabeza punzante, una quemadura de cocina o un corte por un cuchillo.
Describir tu dolor en términos "agudo y punzante", "ardiente", "fulgurante" o "sordo" puede ayudar a los médicos a determinar la causa del dolor.
5. ¿Cuánto duele?
El médico puede pedirte que califiques tu dolor en una escala del 1 al 10, donde 10 es el peor dolor que puedes imaginar. Cada número puede significar diferentes cosas para distintas personas. A continuación, se describe cómo los médicos pueden interpretar el número que eliges.
Si buscas ayuda inmediata por dolor, probablemente esté por encima del dolor leve o los niveles uno a tres.
Se cree que el dolor interfiere con la vida diaria en el nivel cuatro, pero se puede ignorar hasta el nivel seis.
El dolor intenso se considera incapacitante, te impide realizar actividades comunes y comienza en el nivel siete. En el nivel nueve, el dolor es insoportable y un paciente en el nivel 10 probablemente no podría mantener una conversación al respecto.
Encuentra el Lugar Correcto
Si sufres de dolor de espalda desde hace mucho tiempo, es posible que la sala de emergencias no sea tu mejor opción. A menos que el dolor sea intolerable, considera programar una cita con tu médico de atención primaria.
Del mismo modo, la atención de urgencia puede ser mejor que la sala de emergencias, incluso para el dolor agudo. La atención de urgencia es una opción rápida y asequible, y trata más afecciones de las que puedes imaginar.
Quizás tú o un niño tengan una infección de oído que está causando dolor. En este caso, lo mejor que puedes hacer es considerar la atención de urgencia. Pero hay algunos tipos de dolor, como el dolor en el pecho, que te indican que deberías acudir directamente a una sala de emergencias.
Independientemente del centro que visites, proporcionamos atención integral, nos ocupamos del cuerpo, la mente y el espíritu.
Registra Tu Dolor
A menos que debido al dolor debas acudir a atención de urgencia o a la sala de emergencias de inmediato, toma nota de algunos detalles específicos sobre tu dolor. Registra cuando sentiste dolor por primera vez y si una actividad como comer o hacer ejercicio pudo haberlo provocado.
Prepárate Si Puedes
Describir claramente tu dolor cuando lo estás sintiendo puede ser difícil. Sin embargo, si estás con un acompañante, considera hablarle sobre tu dolor para que te ayude a ensayar y pueda ayudarte a comunicarte si es necesario.
Persiste Durante el Dolor
Sabemos que cuidar la mente es parte de sanar el cuerpo. Es importante tener en cuenta tu actitud durante las crisis de salud. Sabemos que es difícil mantener una actitud positiva cuando hay una crisis, pero si podemos ayudarte a comunicar tu dolor, podremos brindar una mejor atención.
Desafortunadamente, es posible que el dolor no desaparezca de inmediato o en los próximos días. Por eso el objetivo de tu médico puede ser reducir el dolor a un nivel en el que no interfiera con tus actividades diarias.
Sigue las indicaciones de tu médico.
Asegúrate de informar el dolor a tu médico de atención primaria, quien podría no saber sobre una visita al departamento de emergencias a menos que se lo cuentes. Tu médico habitual es el más adecuado para ayudarte a elaborar un plan a largo plazo para tratar tu dolor.
Ya sea en atención de urgencia o en el departamento de emergencias, nuestros médicos de AdventHealth están preparados para escucharte sobre tu dolor. Encuentra la sala de emergencias más cercana a ti. Mereces vivir en plenitud.